El L-triptófano es un aminoácido exógeno que debe obtenerse a través de la dieta, ya que el organismo no es capaz de sintetizarlo por sí mismo. Se presenta en forma de polvo cristalino o gránulos de color blanco a ligeramente amarillento o marrón claro, con sabor y olor neutros.
El producto se caracteriza por su buena solubilidad en agua y su estabilidad en condiciones de almacenamiento. Se utiliza tanto en la industria alimentaria como en la de piensos, donde desempeña un papel importante como componente que favorece el equilibrio nutricional.